(Extracto de ‘ALGUNOS DATOS SOBRE EL PASADO Y EL PRESENTE DEL «CASTELAR» ‘, por Antonio Mª Castaño Fernández, Departamento de Lengua Castellana y Literatura) . Se puede consultar consultar el artículo completo en este enlace.

Los orígenes del actual Instituto de Enseñanza Secundaria “Castelar” se remontan al siglo XIX y, como en el caso del “Bárbara de Braganza” y el “Zurbarán”, es a los hombres de la Sociedad Económica de Amigos del País a quienes hay que atribuir el primer impulso. En efecto, en 1883 un grupo de socios de la Económica presentó un proyecto para crear una Escuela de Artes y Oficios que se ocupara de difundir los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para la formación de los trabajadores. No se llegó a concretar esta idea hasta 1892, momento en que el Ayuntamiento se hace cargo de organizar este nuevo centro académico, que comenzará a funcionar en 1884 en la calle San Pedro de Alcántara o Mesones.

La “Escuela Municipal de Artes y Oficios” de Badajoz fue creciendo y, en la década de los veinte, estaba constituida por las clases de Dibujo artístico, Dibujo lineal, Dibujo aplicado a las labores femeninas, Modelado, vaciado y composición decorativa; y por los talleres de Carpintería, ebanistería y talla en madera y de Torno artístico. Poseía, además, una buena biblioteca sin instalar.

En 1928 se promulga el Estatuto de Formación Profesional y, por mandato de esta ley, se crea el Patronato Local en Badajoz. Desde este momento, el director de la “Escuela Municipal de Artes y Oficios”, Adelardo Covarsí, intenta que ésta se incorpore a dicho Patronato. Tras vencer las resistencias de quienes no quieren que se pierda el carácter municipal de la misma, el 25 de octubre de 1930 se transforma la “Escuela Municipal de Artes y Oficios” en “Escuela Elemental de Trabajo”, con lo que se establecen nuevas enseñanzas, como la Instrucción Escolar Complementaria para ambos sexos, así como las de Colorido y Composición Decorativa, los talleres de Ajuste, Soldadura autógena y reparación de maquinarias y Corte y Confección; si bien se desmontó el taller de Torno artístico.

Este nuevo centro y las enseñanzas que en él se imparten no colman las expectativas de su Dirección, que así lo manifiesta en el Patronato, y propone reorganizarlo para atender a las necesidades de Badajoz y su zona, faltas de un centro donde se impartan enseñanzas profesionales y artesanas que son, como dice Covarsí, “las privativas entre nosotros y en la mayor parte de la nación”. Así, a propuesta del Patronato, se modifica la Carta Fundacional de la “Escuela Elemental de Trabajo”, transformándose esta en un centro de enseñanzas obreras de carácter mixto, es decir, artesanas, industriales y artísticas, que se llamará “Escuela Profesional de Artesanos”, cuya Carta Fundacional se aprueba por Orden Ministerial de 5 de septiembre de 1933. Este cambio debió resultar satisfactorio toda vez que en el preámbulo de la Orden Ministerial que da origen a la escuela homóloga de Castellón en 1935, podemos leer: “La transformación de la “Escuela Elemental de Trabajo” de Badajoz en “Escuela Profesional de Artesanos”, llevada a efecto por la Orden de 5 de Septiembre de 1933, ha constituido un ensayo tan feliz que ha elevado aquel Centro de enseñanza profesional a la categoría de ejemplar entre los de su clase.”

Quedan establecidas en este nuevo centro las enseñanzas para la formación de Oficiales y Maestros de los Oficios artesanos -Carpintería, Ebanistería, Torno artístico, Forja y cerrajería artísticas, Marmolistería y labra de la piedra y Pintura industrial, Oficios industriales -Torno mecánico, Ajuste, soldadura autógena y eléctrica y Reparación de maquinarias-, Profesiones artísticas -Talla en madera y Escultura decorativa- y Enseñanzas de la mujer -Corte y confección-. Además se reorganizaron las clases de Instrucción escolar complementaria y de Dibujo lineal y artístico, introduciéndose en un grado muy elemental las materias de Física, Química y Tecnología industrial.

El centro aumenta considerablemente su alumnado y las dependencias en las que se ubica resultan insuficientes, por lo que se solicita un nuevo edificio para alojarlo. Se aprueba su construcción en uno de los baluartes de la muralla -el de San Vicente- en 1935, aunque no se terminará hasta después de la guerra.

Con la promulgación de la Ley de Formación Profesional Industrial de 20 de julio de 1955, el centro cambia su antigua denominación por la de “Escuela Oficial de Maestría Industrial”, dedicado a las enseñanzas de tipo industrial, segregándose de las mismas las de tipo artístico y artesano, que pasaron a formar parte de la escuela “Adelardo Covarsí”, financiada a partir de esa fecha por Diputación y el Ayuntamiento de Badajoz.

Con la progresiva implantación de la nueva Ley de Educación de 1970 el centro adquiere autonomía y en junio del 71 sale la primera promoción de Maestros Industriales de la “Escuela de Formación Profesional”. Se extinguen planes y se crean nuevas especialidades y en 1974 se imparten las siguientes: Metal, Madera, Electricidad, Administrativo y Delineación. También durante este año se amplía el centro con la construcción de una nueva planta. A partir del Decreto de 23 de agosto de 1975, con la creación de los Institutos Politécnicos Nacionales, este centro pasa a denominarse “Instituto Politécnico Nacional de Badajoz”, con capacidad para 600 alumnos.

En el curso 76-77 se incorporan los estudios de la rama Sanitaria. En diciembre de 1984 cambió de nuevo de nombre y adoptó el de Instituto Politécnico “Castelar”. Van desapareciendo ramas industriales -Metal, Electricidad, Madera, Delineación- y la de Secretariado y en 1990 comienza a impartirse la especialidad de Informática de Gestión.

Tras la aprobación de la L.O.G.S.E. se unifican los institutos de Bachillerato y los de Formación Profesional, cambiando así la denominación oficial de unos y otros. Así, el centro pasa a llamarse desde el 22 de febrero de 1996 Instituto de Enseñanza Secundaria “Castelar”. Al poco tiempo comienza el proceso de extinción de las enseñanzas de la ley de 1970 y la implantación de las nuevas. Año a año, estas van sustituyendo a las antiguas hasta llegar a la situación actual. Así, en este momento contamos con los estudios de Educación Secundaria Obligatoria y los de Bachillerato; en lo que respecta a la Formación Profesional, han quedado asignadas a este instituto las familias de Informática y Sanitaria.