El Parque de Castelar ocupa el huerto del antiguo convento de Santo Domingo. Se decidió su creación por el Ayuntamiento en 1902, retrasándose la cesión de los terrenos hasta 1904. De esa época datan las grandes palmeras y el trazado general. El descuido durante la Guerra Civil y los estragos causados por un vendaval en 1941 obligaron a su remodelación.

Se conservaron los árboles de mayor porte y se añadieron algunos elementos con la impronta característica de Antonio Juez: bancos y bordillos recubiertos de cantos de río, el estanque con la escultura de Carolina Coronado, de José Sánchez Silva, erigida en 1953… Pocos años después se instalaron los bustos del pintor Adelardo Covarsí y del poeta Luis Chamizo.